viernes, 12 de octubre de 2018

"Asedio y Tormenta", Leigh Bardugo

¡Hola Todos!

Hoy os quiero hablar de la segunda parte de una saga que me está sorprendiendo mucho y muy para bien. ¡Vamos a ello!

Título: Asedio y Tormenta
Autor: Leigh Bardugo
Género: Fantástico
Editorial: Hidra
Título original: Siege and Storm
Nº de páginas: 532
Valoración: 

"En su intento por huir de Ravka y dejar atrás a los Grisha, Alina y Malyen se embarcan en un viaje a través del Mar Auténtico.
Pero por mucho que lo deseen, hay tres cosas de las que Alina jamás podrá escapar.
Su pasado.
Su poder.
Y su destino.
Alina pronto va a tener que enfrentarse a una terrible verdad: la oscuridad nunca muere".

Lo mejor: casi todos los puntos negativos que encontré en la primera parte se ven solucionados en esta segunda. Alina experimenta un desarrollo tremendo como personaje, a nivel de carácter, motivación y desafíos. La vemos convertirse en un personaje completo, alguien a quien podemos entender. Del mismo modo, Mal pasa de ser el típico héroe salvador a convertirse en un personaje con más intríngulis. Y nos presentan a Sturmhond, un personaje muy interesante y muy complejo.
   La trama sigue siendo trepidante, pero tiene mucho más desarrollo en esta segunda parte y encaja mucho mejor con el worldbuilding. Lo que me había parecido una trama ciertamente de videojuego en el primer libro ("ve-a-buscar-el-amuleto-mágico-para-ser-súper-poderosa") sigue manteniéndose, pero encaja mucho mejor y se desarrolla de un modo más interesante.
    Y, como viene siendo habitual en Bardugo, el worldbuilding es impecable.

Lo peor: sigue adoleciendo de cierta inexperiencia por parte de la autora; además, la edición en español está llena de erratas tontas que son ciertamente molestas. 

En definitiva, es una segunda parte que supera a la primera, y eso es muy de agradecer.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Diario de bitácora: creando mundos

¡Hola Todos!
Ha llegado el momento de seguir con mi particular diario de bitácora, hablándoos esta vez de mi segunda parte favorita de escribir una novela: la creación de mundos, más conocida como worldbuilding. ¡Vamos al lío!

¿Qué es lo que hace las novelas de Brandon Sanderson tan perfectas? ¿Por qué "Las Guerras del Loto" nos conquistó a pesar de la extraña narrativa que tenía? ¿Qué hace que todos quedemos atrapados en el Grishaverse cada vez que nos topamos con una historia de Leigh Bardugo? ¿Por qué todos sangramos y sufrimos con Darrow en "Amanecer Rojo"? Y sobre todo... ¿es que hay alguno de nosotros que no haya querido perderse en el Mundo Mágico?
Lo que tienen en común todas esas maravillosas historias es un worldbuilding absolutamente espectacular, un desarrollo del mundo de la novela tan completo y perfecto que el lector puede perderse en el sin ningún problema.
Sé bien que nada más ponerse a escribir lo que más nos llama la atención es la historia, la trama; nuestros personajes, que son como nuestros hijos literarios. Pero en mi humilde opinión (siempre hablo desde mi experiencia como escritora, ya sabéis), es mejor empezar a desarrollar el mundo antes de lanzarnos con la trama. El mundo (lo que rodea a nuestros personajes y sirve como marco para la trama) debe tener una coherencia interna y seguirla durante toda la historia, porque de lo contrario nos encontraremos con contradicciones continuas. El dejar el worldbuilding para el final puede hacer que tomemos decisiones sobre el mundo basándonos en lo que necesitamos, como autores, para que avance la trama; y eso acaba conduciendo irremediablemente a tremendos Deus Ex Machina (un elemento externo que resuelve una historia sin seguir su lógica interna) que tienen un efecto nefasto sobre la trama.
Esto, por supuesto, no significa que el worldbuilding deba crearse en el minuto 0 y no volver a tocarse nunca más. Como curiosidad, os diré que el universo de Crónica del Incendio lo creé antes de escribir la obra (la geografía, la organización en ciudades-estado, el gremio outsider, las leyes de la Ciudad Nueva...), pero durante el proceso de edición mi editor me animó a meter algunas cosas que se me habían ido ocurriendo a lo largo de los ocho años que dediqué a escribir la novela y que había descartado por temor a "enredar" las cosas; así aparecieron los árboles genéticamente modificados (los yggdrasil que tanto os han gustado), las minas de coltán, los Tratados entre ciudades-estado... Con esto quiero animaros a ser innovadores mientras escribís vuestra novela, pero siempre intentando conservar la chispa original de vuestro mundo. Si queréis evitar los Deus Ex Machina, estableced las leyes de vuestro mundo y mantenedlas a lo largo de toda la novela; dentro de eso, podréis añadir miles de detalles, ampliar ideas, modificar escenarios... sin caer en este desagradable recurso.
Quizá penséis que la creación de mundos no es igual de relevante en todos los géneros; y en esto tengo que daros la razón. Pero para eso tenemos que adentrarnos en la Teoría de los Mundos Posibles, que tenéis ampliada y bien desarrollada en esta entrada.
Hay varias clasificaciones de mundo, y todas las tenéis explicadas en la entrada que menciono. Por el bien de la coherencia de esta entrada, las resumiré aquí - a mí también me resulta muy molesto ir saltando de entrada en entrada para entender un post. Una novela puede alterar o simplemente eliminar algunas leyes físicas del mundo real (como en algunas obras de ciencia ficción, o más descaradamente la novela fantástica), o bien conservarlas y construir un mundo cercano o idéntico al real (como en el caso de la novela realista). Sabiendo esto, sencillamente se trata de definir qué alteramos o eliminamos, qué añadimos o creamos, y mantenerlo a lo largo de toda la novela. Aquí es donde el trabajo que hemos hecho durante la fase de documentación entra en juego, dándole a nuestro mundo era verosimilitud que buscamos. Desde luego, siempre se pueden hacer modificaciones o cambiar el mundo a medida que nos damos cuenta de cosas que quedarían mejor o peor, pero empezar la novela definiendo su mundo es normalmente una buena idea. Así evitamos contradicciones súbitas que "saquen" al lector de la historia.

Dicho todo esto, os voy a dar algunos consejos que a mí me han venido bien a la hora de crear mundos. Como ya sabréis muchos, tengo dos novelas publicadas - una de ficción intimista y otra de ciencia ficción -, pero esas no son mis dos únicas novelas escritas. Tengo cierta experiencia escribiendo también fantasía, aunque esas no las veréis hasta dentro de bastante tiempo...
¡Bien! Vamos allá con los consejos;
- Haz uso de todo lo que hayas recabado durante tu trabajo de documentación. Incluso si parecen cosas pequeñas e irrelevantes, quizá la historia más tarde te conduzca por senderos inexplorados... no te cortes a la hora de meter pequeñas cosas. Son las que más verosimilitud le dan a la historia, como en el caso de una de mis series favoritas, The Expanse; en ella la gravedad 0 aparece casi todo el tiempo, con cosas sencillas como botas que se anclan al suelo y hacen un sonido particular. Aunque apenas ocupa espacio narrativo, hace que el espectador sepa que estamos en el espacio.
- Hazte un pequeño esquema antes de empezar a escribir. Si tienes cierta habilidad chapucera haciendo dibujos (como es mi caso), haz un esbozo de mapa y asegúrate de mirarlo de vez en cuando; te evitará inverosimilitudes espacio-temporales *tosecilla* Juego de Tronos *tosecilla*
- Intenta mantener la coherencia de tu universo durante todo el libro. Incluso cuando hablamos de un mundo plano sostenido sobre elefantes a lomos de una tortuga es importante que tenga coherencia interna...

¡Y eso sería todo por hoy! Espero que os haya sido de ayuda y que creéis mundos maravillosos.

¡Mantened las espadas afiladas!

martes, 9 de octubre de 2018

"Hijo Dorado", Pierce Brown

¡Hola Todos!
Hoy os quiero hablar de una segunda parte de una saga cuyo principio me gustó muchísimo y que he empezado con mucha ilusión, pero que me ha dejado un poquito desencantada... ¡vamos a ello!

Título: Hijo Dorado
Autor: Pierce Brown
Género: Ciencia Ficción Juvenil
Editorial: RBA Molino
Título original: Golden Sun
Nº de páginas: 636
Valoración: 

"Valor. Estrategia. Poder.
Tras una implacable competición en el Instituto de Marte, Darrow se ha ganado un puesto de honor entre la élite gobernante. Ahora luce la cicatriz curvada de los dorados, los más crueles y brillantes de los humanos. Pero Darrow no es como ellos...
Su futuro se ha construido sobre mentiras. Su pasado está marcado por la tragedia. Y no perdona. No olvida.
Para hacer realidad su objetivo de destruir el sistema desde dentro, Darrow debe convertirse en el mejor de los dorados. El más fuerte. El más inteligente. El más implacable. Solo así devolverá la luz a su pueblo. Aunque su sombra se torne más oscura a cada paso.
Cuando alcanzas el cielo dorado, empieza la caída."

Lo mejor: este libro continúa desarrollando el impecable worldbuilding con el que Pierce Brown nos sorprendió en la primera parte, revelando más secretos y detalles que hacen las delicias del lector más exigente. Además, la trama avanza rápidamente, mostrándonos cómo reacciona Darrow ante nuevas situaciones y revelaciones que lo ponen a prueba. El libro explora las ideas de la libertad y el status quo, cómo la religión puede ser utilizada para doblegar a una cultura entera y cómo el germen de la rebelión se puede asentar sobre el terror o sobre la fe - fe alejada de la religión, más bien entendida como idelismo. Explora también el concepto de la amistad y su importancia, y cómo las amistadas pueden verse destruidas por las mentiras. Y además, los personajes siguen evolucionando en todo momento, viéndose expuestos a nuevas situaciones que los hacen convertirse en nuevas versiones de sí mismos.

Lo peor: al ser una segunda parte, el libro pierde un poco la frescura que caracterizó al primero. Aparte de esto, también es importante destacar que si bien la trama tiene todo el sentido y la lógica y va por donde ha de ir... precisamente el hecho de que sea tan lógica la hace predecible.

En definitiva, "Hijo Dorado" es una secuela a la altura de "Amanecer Rojo".

"El azar nos puso en nuestras familias. Pero elegimos a nuestros amigos. [...] Y si no podemos confiar en nuestros amigos, entonces, ¿qué sentido tiene respirar?"
Pierce Brown, (2015) "Hijo Dorado" (pg. 412)

jueves, 27 de septiembre de 2018

"La Gracia de los Reyes", Ken Liu

¡Hola Todos!
Hoy os quiero hablar de un libro que he disfrutado especialmente, porque siendo de un género sobre el que se ha escrito mucho (la Alta Fantasía), logra sorprender al lector con nuevas perspectivas y un desarrollo de mundo bastante novedoso. ¡Vamos a ello!

Título: La Gracia de los Reyes
Autor: Ken Liu
Género: Fantástico
Editorial: Runas
Título original: The Grace of Kings
Nº de páginas: 639
Valoración: 

"Después de una larga y sangrienta campaña, el emperador ha conquistado el archipiélago de Dara y está intentando consolidar en un estado centralizado lo que antes habían sido poderosos reinos. Pero el precio de mantener unido el imperio es la opresión, la corrupción y trabajos forzados. 
La rebelión solo es cuestión de tiempo... dos improbables aliados —un guardia de prisión convertido en bandido y un noble desheredado— unirán sus fuerzas para derrocar al tirano."

Lo mejor: probablemente lo mejor de este libro sea el escenario que plantea y la rica construcción de mundo que nos regala. En lugar de volver a la más que trillada Edad Media europea o seguir la tradición tolkeniana, Liu nos traslada a un mundo claramente inspirado en su propia cultura. Es más que evidente que el archipiélago de Dara está inspirado en Asia, y eso le da una frescura tremenda a la novela. Además, en la mitología de Dara, el panteón de dioses toma partido en los conflictos humanos, moviendo sutilmente los hilos que controlan a los mortales.
   Otro punto a favor de este libro es su desarrollo de personajes. Los dos principales, Kuni Garu y Mata Zyndu, son maravillosos cada uno a su manera y están muy bien construidos - aunque me atrevería a decir que el claro favorito de Liu es Kuni Garu. Sin embargo, los secundarios no se quedan atrás; leer "La Gracia de los Reyes" es como leer un compendio de todas las historias de los personajes de Dara, un relato de la guerra a través de las voces de sus protagonistas. Si tuviera que elegir favoritos... seguramente elegiría a Jia y Gin. Son dos mujeres maravillosas, cada una a su modo, y muy interesantes.

Lo peor: lo irregular del ritmo. La trama es bastante interesante (sin dejar de ser la típica trama de rebelión contra un tirano y lucha de ideales), pero está contada de forma bastante poco consistente. Hay pasajes que se hace densos y pesados, mientras que otros transcurren ante nuestros ojos a la velocidad del relámpago. Esto hace de este libro una lectura... complicada.

En definitiva, "La Gracia de los Reyes" es un libro que recomiendo a los fans más acérrimos de la Alta Fantasía, sobre todo si están buscando expandir sus horizontes.

lunes, 17 de septiembre de 2018

"Amanecer Rojo", Pierce Brown

¡Hola Todos!
Hoy os quiero hablar de un libro con el que topé en la biblioteca municipal de Valladolid y que, como llevaba muchísimo tiempo en mi lista, me decidí a leer. Y cielos, cómo me alegro de haberlo hecho. ¡Vamos allá!

Título: Amanecer Rojo
Autor: Pierce Brown
Género: Ciencia Ficción Juvenil
Editorial: RBA Molino
Título original: Red Rising
Nº de páginas: 542
Valoración: 

"Estrategia. Fuerza. Amor. Traición. 

Ideas como libertad o igualdad murieron junto con la Tierra.

Ahora, en Marte, el equilibrio se sustenta en un férreo sistema de castas representadas por colores. Para acceder a la élite de los gobernantes, los dorados deben ganarse su puesto en una contienda implacable. 
Pero Darrow no es un dorado. Es un rojo, forjado en las entrañas del infierno. Afilado por el odio. Fortalecido por el amor. Para sobrevivir, debe ocultar su verdad. Sin olvidar que cada muerte, cada paso de la contienda, es por la libertad. 
Y con una idea fija en la mente: no convertirse en uno de ellos, pase lo que pase. En un mundo de oscuridad, un rojo amanecerá dorado."

Lo mejor: ¿Romanos en Marte? Sí, por favor.
El worldbuilding de esta novela es, con mucho, lo mejor que he leído en la Ciencia Ficción juvenil en los últimos años. De veras; hacía muchísimo tiempo que tenía ganas de leer algo como esto, y ni siquiera lo sabía. La sociedad que nos plantea Pierce Brown es tan compleja y está tan bien cohesionada que se siente real, como si estuviéramos leyendo una crónica real. La inspiración romana es tan clara como bien llevada; da gusto leer esta novela. Es maravilloso, de veras.
   La trama, que al principio podría parecer la típica trama de rebelión, es mucho más intrincada que eso. Es absolutamente brillante, desarrollada de un modo orgánico y fluído que te hace acompañar a Darrow en cada giro de los acontecimientos. Lloré con el dolor de Darrow, perdí el aliento en cada revelación, sangré en cada batalla. Es un libro como hacía años que no leía uno y estoy encantada.
   Por último, la construcción de personajes es absolutamente maravillosa. Ver evolucionar a Darrow es maravilloso; dudar de Sevro, encariñarse con Pax, enamorarse de Mustang... todo sale natural, porque todos los personajes parecen estar vivos. Es una novela maravillosa en prácticamente todos los aspectos.
Lo peor: que solo saqué el primero de la biblioteca. Ahora tengo que esperar por los siguientes, ¡aaaargh!

"- Nadie entiende el juego porque nadie sabe las reglas. Nadie sigue el mismo conjunto de reglas. Es como la vida misma. Algunos creen que el honor es universal. Algunos creen que las leyes son obligatorias. Otros son más sensatos. Pero, al final, ¿no es verdad eso de que quien a hierro mata a hierro muere?
Me encojo de hombros.
- En los libros. En la vida no suele quedar nadie que los mate después."
Pierce Brown, Amanecer Rojo, 2014 (pg. 425) 

jueves, 13 de septiembre de 2018

"Sombra y Hueso", Leigh Bardugo

¡Hola Todos!
Hoy os voy a hablar de un libro que empecé a leer hace años y que dejé a medias porque no me acababa de llamar la atención. ¿Por qué le he dado otra oportunidad? Pues por el buen hacer y el entusiasmo de @fantasyliterature. ¡Pasáos por su cuenta a ver sus dibujos!
Y sin más dilación, ¡vamos allá!

Título: Sombra y Hueso
Autor: Leigh Bardugo
Género: Fantástico
Editorial: Hidra
Título original: Shadow and Bone
Nº de páginas: 432
Valoración: ☆☆

"Alina Starkov no espera mucho de la vida. Se quedó huérfana después de la guerra y lo único que tiene en el mundo es a su amigo Mal. A raíz de un ataque que recibe Mal al entrar en La Sombra, una oscuridad antinatural repleta de monstruos que ha aislado el país, Alina revela un poder latente que ni ella misma sabía que tenía.
Tras ese episodio, Alina es conducida a la fuerza hasta la corte real para ser entrenada como un miembro de los Grisha, un grupo de magos de élite comandado por un individuo misterioso que se hace llamar El Oscuro."

Lo mejor: el worldbuilding. Leigh Bardugo ha creado un universo rico y complejo, y es alucinante lo bien que ha llevado a cabo la documentación necesaria para que este libro funcione. El mundo está basado clarísimamente en Rusia y está hecho de un modo magistral. Además de eso, el sistema de magia funciona como un mecanismo bien engrasado: la Pequeña Ciencia es tremendamente interesante y sólo desearía que hubiera un poco más de desarrollo de la misma.
   La trama también es interesante, con una premisa bastante novedosa en la fantasía juvenil. Un poco predecible, quizás, pero igualmente interesante.
Lo peor: lo que menos me ha gustado de este libro es lo mismo que me echó para atrás la primera vez: la protagonista. Alina me parece espectacularmente tonta, además de que está construida de un modo un poco... simple. Pero eso no impide que el libro sea muy disfrutable. Sin duda leeré los otros dos de la trilogía en cuanto tenga ocasión.

martes, 11 de septiembre de 2018

Diario de Bitácora: Enterrarse en libros

¡Hola Todos!
Siguiendo con mi particular diario de bitácora, creo que toca hablar de la que yo considero la segunda fase de la escritura de una novela, justo después de decidir qué queremos escribir: la documentación.

Una vez más, los que tengáis el dudoso placer de seguirme en Instagram recordaréis esta foto y el miniconsejo que os daba en ella. Ha llegado el momento de ampliarlo aquí... y ampliarlo bastante. ¡Vamos allá!
La documentación puede marcar la diferencia entre un gran libro y un libro mediocre. ¿Qué es lo que hace la obra de Leigh Bardugo tan maravillosa, incluso cuando los personajes no eran perfectos en su primera saga? ¿Qué hizo que "Sangre de Dioses y Reyes" hiciera aguas por todas partes? ¿Por qué "La Ladrona de Libros" nos partió el corazón a todos? ¿Por qué "Nevernight" es tan impresionante? Pues, entre muchas otras cosas... por el tremendo trabajo de documentación que llevaron a cabo sus autores.
Y aquí quiero empezar con una pequeña advertencia: el proceso de documentación es necesario para prácticamente cualquier novela, no se limita a las históricas. La documentación es siempre necesaria, a no ser que queramos hacer una tremenda chapuza. De verdad, voy a insistir mucho con esto: y voy a hacerlo porque últimamente veo infinidad de novelas (sobre todo juveniles) que adolecen de una flagrante y absoluta falta de documentación. Así que sentaos, coged un té o un aperitivo y preparaos para leerme en plan "profe".
Documentarse es necesario porque nuestro trabajo como escritores es transportar al lector al mundo del libro. Para eso crearemos un pacto ficcional entre autor y lector, un universo en el que ciertas leyes básicas serán cambiadas para adaptarse al libro - si queréis saber más sobre la teoría de los mundos posibles, haced clic aquí. Pero incluso dentro de ese pacto ficcional, el lector sigue siendo un individuo con una conciencia arraigada en el mundo real. Esto quiere decir que, por mucho que este lector acepte y quiera creer lo que el autor le cuenta, subconscientemente siempre sabrá que la realidad está ahí. Y a no ser que tratemos con niños muy jóvenes, acabará chocando irremediablemente con ella si el libro comienza a "hacer aguas", a perder verosimilitud de un modo inintencionado. 
Pongamos un ejemplo práctico: "Sangre de Dioses y Reyes", de Eleanor Herman. Un desastre literario como pocos he visto en mi vida, una novela que realmente sólo puede gustar a aquellos que no tengan la menor idea de quién fue Alejandro Magno o que quieran creerse muy fuerte las burradas históricas que la autora coloca en el libro. La autora nos presenta a Alejandro Magno, el ególatra conquistador, como un tullido humilde; a su padre como un tirano; y se inventa personajes continuamente, lo cual tiene cabida en una ficción histórica... siempre y cuando no se comporten de un modo tan incoherente como los suyos. La novela saca al lector de la ambientación una y otra vez, incluyendo cosas como diminutivos en una época en la que los nombres eran tremendamente importantes. Es un libro realmente malo que tiene una trama aburrida hasta la náusea y una construcción de personajes pésima, pero cuyo mayor fallo es de base: la documentación es nefasta.
Comparémoslo con otra ficción histórica que también se inventa totalmente a uno de sus personajes principales: "Hija de las Tinieblas", de Kiersten White. White le quita todo el protagonismo a Vlad Dracul para entregárselo a su ficticia hija Ladislav, una sanguinaria y determinada joven que no se parece gran cosa a las otras mujeres de su época. Pero la novela funciona, y funciona tremendamente bien, porque White nos presenta una recreación histórica magistral. Paisajes, costumbres, modos de hablar, eventos históricos... todo está cuidadosamente entretejido en el tapiz de la novela, de tal modo que cuando White nos aleja de la historia para hacernos creer que Lada Dracul fue real estamos ansiosos de creérnoslo.
¿Significa esto que la documentación solo es importante si tratamos con novela histórica? Realmente, no. He elegido estos ejemplos porque son muy claros, pero quizá algunos recordaréis que en mi reseña de "El día que sueñes con flores salvajes" me quejé enormemente de la nula documentación respecto a la cultura nativoamericana por parte de la autora. El libro hace aguas por todas partes y la falta de documentación es especialmente flagrante en él.
Si vas a plantar en tu novela un personaje de una cultura distinta a la tuya, necesitas documentación para no caer en un repulsivo paternalismo blanco; si vas a situar tu novela en un lugar que no conoces, necesitas documentación para no describirlo como si simplemente hubieras visto fotos en Google; si vas a meter un personaje con un trastorno mental o una enfermedad, necesitas documentación para no representar a esa gente de mala manera; si vas a crear un mundo fantástico con tres soles y tres lunas, necesitas documentación para saber cómo afectaría esa situación a tu planeta inventado; incluso en un caso tan sencillo como el de un personaje que tiene una profesión que no es la tuya... necesitas documentación.

¡Bien! Dada esta chapa, os voy a mencionar dos cosas que es muy importante tener en cuenta en este proceso:
- El tiempo que dedicas a documentarte, a buscar información y a empaparte de todo aquello que necesitas para escribir una buena novela, es escribir. Toda esa cantidad de trabajo hará tu novela mucho mejor y te ahorrará mucho tiempo en el futuro; y además, la hará mucho más atractiva para editoriales. Valora ese tiempo y siéntete satisfecho por tu trabajo bien hecho, porque es muy importante y además puede resultar tremendamente interesante, sobre todo si te gusta el tema del que estás escribiendo.
- La documentación jamás termina. Mientras sigas escribiendo tu novela seguirás descubriendo nuevas cosas, aprendiendo sobre hechos e información que querrás incluir. Siempre estará ese momento de "¿Esto sería así? Voy a comprobarlo...", y esos momentos darán mucha calidad a vuestra obra.

Y ahora... ¡unos consejillos sobre cómo documentarse! Desde lo que me funciona a mí, como escritora idiosincrática y sin promesa de que esto vaya a funcionarle a absolutamente todo el mundo, estas son mis recomendaciones:

- Inspírate. Lee todos los libros que puedas del tipo del que quieres escribir el tuyo. Si quieres escribir una novela de intrigas victorianas, lee novelas de intrigas victorianas y fíjate no sólo en la ambientación histórica, si no también en cómo están construidos los personajes; el tipo de lenguaje que se utiliza; cómo avanza la trama... todo ello te ayudará a escribir una novela más completa y consistente.
- Si tienes la oportunidad, intenta ver películas que tengan que ver con tu novela. Te ayudará muchísimo a la hora de sumergirte en la ambientación y a crear descripciones más vívidas, más intensas y creíbles.
- Usa Internet. Es una herramienta increíble con una gran cantidad de información disponible: pero asegúrate de filtrarla. No todo lo que está en la red es cierto, como ya sabrás...
- No dudes en utilizar bibliografía variada. Acude a la biblioteca, lee monografías que puedan servirte. Sí, esto se parece tremendamente a estudiar... pero, ¿desde cuando es un problema estudiar algo que nos encanta?
- Si tienes a tu disposición a personas que puedan hablarte de primera mano sobre el tema, no dudes en preguntarles. Muchas veces los profesores de Historia de institutos y universidades están encantados de echar una mano a alumnos que quieran escribir sobre su especialidad (cielos, yo lo estaría, y mucho...). Y además de esto, Internet puede ser de mucha ayuda una vez más.

¡Y eso sería todo por hoy! Espero que esta macroentrada os haya convencido de la importancia de una buena documentación, y que os pueda servir de ayuda a la hora de documentar vuestras propias novelas.

¡Mantened las espadas afiladas!